QUEBRADAS,VALLES,CARNAVALITOS Y HUMITA

Quebradas, valles, carnavalitos y humita(noroeste)

Esta histórica región, desde el punto de vista geográfico, presenta tres ambientes bien diferenciados. Al occidente, “la Puna”, cuya estructura se prolonga con Bolivia y Chile. Se presenta como una elevada meseta (con una altura media de 3800 metros), surcada por cordones montañosos, algunos de las cuales tienen origen volcánico (los escoriales de material volcánico, se pueden observar en amplias zonas) y áreas deprimidas que son ocupadas por salinas y salares, producto de la disolución de sales acarreadas por los pequeños cursos de agua, que logran formarse dentro de un clima de suma aridez.
Una atracción turística que recorre un sector de la Puna y que ha alcanzado renombre internacional es el Tren a las Nubes, que une la ciudad de Salta con el viaducto “La Polvorilla”, en un recorrido de 218 kilómetros, a más de 4000 metros de altura.
La franja central la ocupa “la cordillera oriental” (cuyo cordón occidental determina el límite Este de la puna), además de las elevadas sierras, aquí se extienden las pintorescas quebradas (Humahuaca, del Toro, Santa María y Guachitas) de gran pendiente. Son vías naturales de circulación y enlace (utilizadas también en épocas pasadas por los aborígenes y los ejércitos libertadores) de los pintorescos poblados que aparecen dispersos por la región.
La Ruta Nacional Nº 9 conduce a una sucesión de capillas y pueblos declarados Monumentos y Lugares Históricos Nacionales, dado que han conservado, en el devenir de los siglos, valores tradicionales, religiosos y artísticos trascendentes. Entre ellos están Tumbaya, Purmamarca, Huacalera, Uquía, Humahuaca, Tilcara –con su famoso pucara-, la capilla de Susques y las iglesias de Yaví y Casabindo.
En ocasión de las festividades religiosas, los lugareños bajan de los cerros y tienen lugar los misachicos y las procesiones, en cuyo transcurso interpretan su música en instrumentos típicos de la zona. También todo el pueblo jujeño celebra entusiastamente el carnaval, que tiene singulares matices autóctonos. Son tradicionales, entre otras, la Manca Fiesta, en La Quiaca, y el Toreo de la Vincha en Casabindo.
Muy concurridas por las propiedades curativas de sus aguas son las Termas de Reyes, las de Aguas Calientes (Caimancito) y las Termas de El Palmar de Lambrisca. Cerca del Dique La Ciénaga está el pueblo El Carmen, pintoresca villa. Al pie del macizo montañoso de Chañi se encuentran las lagunas de Yala –en el Parque Provincial Potreros de Yala-, sistema palustre que constituye un centro de pesca deportiva de pejerreyes.

A diferencia, las principales ciudades (Salta y San Salvador de Jujuy) se asientan sobre valles muy amplios y de escasa pendiente originados por hundimientos y posteriores sedimentaciones que realizaron los ríos. Por último, se presenta una zona de transición que nos deposita en la llanura chaqueña: “las sierras subandinas”, que muestran a la vista del observador, una silueta de formas alargadas, cumbres encrestadas y una altitud moderada que apenas supera los 2000 metros. Sus entrañas alojan ricos yacimientos petrolíferos, gasíferos y ferríferos.
Si bien el hombre se hizo presente en esa región hace, aproximadamente, 9000 años, fue entre los siglos X y XV de nuestra era cuando se produce una explosión demográfica con la consecuente formación de incipientes núcleos urbanos. A la llegada de los españoles era la zona más densamente poblada de nuestro territorio. Se distribuían por distintos ambientes: en la Puna los atacamas, alrededor de la Quebrada de Humahuaca, los omaguacas y en los valles calchaquíes los diaguitas. Una lengua común, el cacán, con algunos dialectos, permitió una cierta comunicación entre estos pueblos. Con la invasión incaica, en la segunda mitad del siglo VX, Se produce un cambio en la situación imperante. Se desarrolla una red de caminos, el camino del inca, que llegó a superar los 2500 kilómetros de extensión. Se establecen postas y se utilizan, como fuertes, los ya existentes pucaras. Se revitalizan, el cultivo en terrazas (aprovechando los desniveles del terreno), el regadío a través de las acequias, y el berberecho (descanso de la tierra) para aumentar la productividad del suelo. El manejo de la fauna (vicuñas, alpacas y llamas) se llevó a cabo con un amplio sentido conservacionista. Desarrollaron una especie de sistema contable, el quipu, que consistía en una serie de nudos y de hilos bordados de distintos colores. Muchas de las ceremonias religiosas practicadas por los aborígenes, hoy siguen vigentes entre los pobladores del Noroeste. El culto a la fertilidad es uno de los más populares.


Los monumentos y lugares históricos de la provincia de Salta revelan tanto la presencia del indígena, que se observan en las ruinas de Tolombón y las de Incahuasi, como la tarea evangelizadora hispana, presente en cada una de sus iglesias, También se alzan construcciones vinculadas con la guerra de la Independencia como La Posta de Yatasto.
Salta ofrece al turista su complejidad paisajistica, que brinda variados y atractivos panoramas, montañas, valles, quebradas, cuestas, salares, desiertos. Estos son algunos de los paisajes que pueden observarse si se recorren Los Valles Calchaquíes, con lugares valiosos como Molinos, Cachi, Cafayate, Tolombón y ya en la provincia de Tucumán las Ruinas de Quilmes, Parque de los Menhires, Tafi del Valle, etc.

Los paisajes selváticos de la región se encuentran preservados en los parques nacionales “El Rey” y “Baritú” (ambos en la provincia de Salta), donde se refugia una riquísima y variada fauna. En la provincia de Jujuy se encuentra el “Parque Nacional Calilegua”. Aquí la vegetación se presenta estratificada según la altura. Desde la yungas que se desarrollan hasta los 600 metros de altura, pasando por la selva y el bosque, hasta llegar al último escalón donde aparecen las praderas de altura. El Parque Nacional Campo de los Alisos en la Provincia de Tucumán protege también la nuboselva.
En el “Parque Nacional Los Cardones”(provincia de Salta), de reciente creación, se preservan las formaciones de cardones y churquis. Grupos reducidos de vicuñas y huemules suelen verse dentro de este parque. En el ámbito puneño y jujeño se encuentra el “Monumento Natural Laguna de los Pozuelos”, destinado a la protección del ecosistema que se desarrolla en el lugar. Posee una gran variedad de avifauna. El flamenco está representado por varios tipos, dentro de los cuales sobresale el de color rosado.
Toda la región del noroeste se caracteriza por sus artesanías. Las afamadas artesanías catamarqueñas, pueden adquirirse en los mercados artesanales permanentes, allí se exhiben finos tejidos realizados en lana de oveja, alpaca, llama o vicuña; esta actividad, da origen –en las vacaciones escolares de invierno- a la Fiesta nacional del Poncho. También sobresalen hermosas tallas confeccionadas en Rodocrosita de Andalgalá, o en ónix rojo de Antofagasta de la Sierra.
Catamarca en su economía se destaca por la producción de aceitunas, aceite de oliva, vinos regionales, uvas de mesa, nueces, aguardiente, hortalizas, frutas desecadas, etc. pero sin duda, es la minería la base de su futura riqueza. Las minas de Farallón Negro, Bajo de la Alumbrera y Capillitas, tienen grandes reservas de oro, plata, cobre y estaño.
Poblaciones y lugares de interés turístico surgen en Catamarca para brindar al turista variadas opciones. Así, en Ancasti, además de su iglesia bicentenaria, hay excelente pesca deportiva en el Dique Embalse de Ipizca; Andalgalá, segunda población de Catamarca, cuenta con un interesante museo arqueológico; Belén, es cuna del tejido autóctono; Capillitas, tiene minas de donde se extrae Rodocrosita. En el Dique El Jumeal, se practican la pesca y deportes náuticos; Fiambalá se levanta en zonas de aguas termales; la Gruta de la Virgen del Valle situada en una serranía cercana a San Fernando del Valle de Catamarca; es centro de devoción religiosa.
En La Rioja muchos son los sitios propicios para el turismo que brinda la provincia: Villa Sanagasta, hermosa población de veraneo; el Señor de la Peña, que en Semana Santa reúne a numerosos feligreses de diversos lugares de la región; las Termas de Santa Teresita, con sus aguas de propiedades terapéuticas; Villa Mazán, con su antigua iglesia; Anjullón, agradable villa entre montañas; Aminga, con sus bodegas y nogales; Anillaco, cerca de Chuquis y Famatina, con sus típicos festejos y celebraciones religiosas.
Chilecito, es la segunda ciudad de La Rioja e importante centro turístico; aquí se levanta la Finca “Samay Huasi”, que perteneciera a Joaquín V González, hoy sede de un museo referido a su vida y obra. También son de interés el Molino de San Francisco- Museo de Chilecito; el Cablecarril, que unía la ciudad con la mina La Mejicana, y la Tambería del Inca, ruinas indígenas prehispánicas.
Sañogasta es sede de la Fiesta Provincial de la Nuez; la Cuesta de Miranda permite acceder a Villa Unión desde donde se accede al Parque Nacional Talampaya, con sus grandiosas formas pétreas declaradas Patrimonio de la Humanidad